Los principales referentes de esta nueva forma de acoso, tanto
escolar como general, son los siguientes:
Anonimato: en
muchas ocasiones el ciberbullying facilita el anonimato der acosador o
acosadores. El acosador no solo tiene facilidad para esconderse, también tiene
facilidad para engañar a la víctima acerca de quién le está acosando. Aunque no
debemos engañarnos, en la mayoría de los casos de ciberbullying, el acosador es
alguien cercano a la víctima.
Repetición: las
nuevas tecnologías facilitan al agresor que puede acosar a su víctima en
repetidas ocasiones, incluso aunque el contenido del acoso en sí sea único,
puede convertirlo en reiterativo utilizando distintos medios como el móvil, el
correo electrónico, las redes sociales. Ejemplo, un vídeo que compromete a
la víctima, puede subirlo a distintos medios para que lo vea más gente, chantajearle,
etc.
Protagonistas del ciberbullying: las
personas que intervienen en un proceso de ciberbullying pueden desempeñar
distintos roles:
Agresor: quien realiza el acoso
Víctima: quien
sufre el acoso
Reforzador: el
que estimula la agresión favoreciéndola
Ayudante: ayuda
al agresor materialmente a cometer el acoso
Defensor: intenta ayudar a la víctima a
librarse del acoso
Tipos de ciberbullying: existen muchas tipos y
variantes de acoso utilizando las nuevas tecnologías. Por resumirlos los
dividimos en tres grupos:
Exclusión: se pretende marginar a la
víctima de determinados entornos como pueden ser chats, redes sociales, foros y
hacer expansiva dicha exclusión.
Hostigamiento: fundamentalmente la
pretensión es humillar a la víctima, a través del envío de vídeos o imágenes
que le dañen, comentarios, sms
Manipulación: se tergiversa información
relativa a la víctima y se difunde para dañar a la víctima.
Medios utilizados: los más utilizados son
los ordenadores, móviles, consolas… utilizando canales como internet,
mensajería, redes sociales, aplicaciones para móvil, etc.
0 comentarios:
Publicar un comentario